
A finales del año 1982, traumatizado por la visión de Naranjito, Dio decide dejar Black Sabbath para comenzar su carrera en solitario.
Así pues Tomy Iommi se enfrasca en la azarosa búsqueda de un cantante para la banda. Tras desechar ofrecimientos de El Payo Juan Manuel y José Luis Perales, se decide por Ian Gillan.
Graban el disco Born again y mientras preparan la gira, al representante de la banda, que era el suegro de Ozzy, no se le ocurre mejor idea que incluir en el escenario una réplica de Stonehenge.
Don Arden, que así se llamaba el susodicho, queda con el road manager en el Pub El Pony Pisador para pasarle las medidas del "Stonehenge" a escala que iban a llevar de gira.
"Tómate otra pinta, que es temprano", "vamos a brindar por Ian Rush", "¿y tu chica ya ha hecho la Primera Comunión?", "pues mi yerno Ozzy el otro día se comió un murciélago en el escenario"... total, que tras varias horas de charla y medio barril de Guinness entre pecho y espalda, cuando el road manager apuntó las medidas, lo hizo en metros en vez de en pies.
Consecuencia: la construcción era aproximandamente tres veces más grande del tamaño adecuado.
Corolario: no existía escenario que pudiera albergar dicho Stonehenge y después de gastarse muchísima pasta no pudo ser usado.
Moraleja: no dejes que el suegro del antiguo cantante de tu banda sea vuestro representante.
10 comentarios:
Menos mal que no les dio por el Acueducto de Segovia...
Eso pasa por preparar los conciertos donde no se debe, que no se enteran.
Y sin que venga al cuento, me vuelve loca un tío con bigotes, y si son grandes, mejor, con lo cual, el tamaño sí importa.
Besos, querido Maese, un día de estos te llamo y quedamos, hemos de cambiar impresiones loperísticas.
Qué alegría leerte, Rancio, que estabas muy perdido. Más que preocuparme por tu desaparición bloguera, prefería pensar que habías encontrado una rancia con las tetas muy gordas que te tenía sorbido el ssserebro, jajaja.
Tomy Iommi no tenía criterio, tío, no sólo tenía un representante de chichinabo, sino que también prefirió a Ian Gillian teniendo a dos cracks del metal a su disposición. Qué gilipollas.
Cuando quieras Dama, y aprovechamos para saludar al "violinista en el tejado".
Ahí andamos, Lu, pero "las rancias con las tetas muy grandes" es una especie en extinción... jejeje.
Además, después de rechazar a esos dos cracks, pilló al Gillan ese que al poco tiempo le dejó tirado para reunirse con unos Deep Purple o así... es que no hay criterio.
Besos!!
...véis? en eso del criterio andan más sobrados los indies, jejeje... fijaos si no en Paul Weller, Morrisey o Ian McCulloch, lo poco que se cortaban a la hora de mandar al carajo a según qué colaboradores...
Claro que importa querido Maese, claro que importa. . . no es lo mismo una pinta que media pinta. Ese es el problema.
Abrazos
Carrascus, es que los jevis na más se preocupan de la cerveza y al final pasa lo que pasa... jeje.
Claro que sí, Calleferia, pero hablando de cervezas en vez de pintas inglesas prefiero los medios litros de dunkle weisse.
!Que foto! !que pintas!, !!que recuerdos! y buena moraleja.
ya me pareció lamentable que entre tus distingidos parroquianos nadie recordara a Deborah Harry concentrando en sus pequeñas tetas todo el disparate mamario de Sabrina y la Fox...
esta vez no permitiré que nadie se quede sin saber que la lamentable cinta que Gillan lleva en el pelo se la copió a Harvey Keitel haciendo de chuloputa en Taxi Driver...
ésto es un nivel...
Gillan es el que le da un aire a ZP, no??? o por lo menos a mí me lo parece, jajaja
... será la calor??
Di que sí Naranjito, las pintas de los 80 son para enmarcarlas.
Buen apunte Eresmicruz, que todo quede dicho. Y le digo lo mismo que a Naranjito: ¡vaya pintas en los 80!... ese Keitel está para fusilarlo al amanecer.
Rosalía, ¿se te ha estropeado el aire acondicionado? Creo que sí, porque eso de que ZP se parece a Gillan... no sé, no sé
;-)
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