lunes, 13 de agosto de 2007

Virgen del Valle

Que suenen los acordes de esta marcha fúnebre en honor de Pepín Tristán, la última marcha que dirigió en su vida precisamente a la Virgen del Valle en su entrada en La Campana el pasado Jueves Santo.
Descanse en paz.

8 comentarios:

Glauca Maria dijo...

La imagen del Maestro con los ojos llenos de lágrimas detrás del palio de la Virgen del Valle me conmovió, sus lagrimas brotaban de sus ojos al compas de la música, haciendonos llorar a los que estabamos allí.

MaeseRancio dijo...

Posiblemente sabía que era la última vez que iba a estar tras el palio de la Virgen del Valle.
Tuvo que ser un momento realmente emocionante.
A esa hora yo ya estaba camino de casa para descansar un poco antes de ponerme el ruán.

finidiblanco dijo...

Magnífica elección como despedida del maestro; es una de mis marchas preferidas, descanse en paz.

carrascus dijo...

Yo no conocía al Maestro más que de referencias y de escuchar la música que dirigía, claro... pero una vez me ocurrió con él una cosa graciosa...

Yo, por desgracia, voy perdiéndole a la Semana Santa cada vez más afición, supongo que porque en mi entorno no tengo con quien compartirla; pero todos los años tengo algunos ratos para darme largos y evocadores paseos en busca de alguna cofradía y de revivir momentos muy lejanos. También tengo la suerte de que uno de los que tocan la flauta en la Banda del Maestro Tejera es amigo mío.

Hace ya unos pocos de años, no recuerdo cuantos, salí un Miércoles Santo y andando por Placentines, Alemanes... me encontré con que estaba pasando El Buen Fin y ví que la procesión la cerraba la Banda de Tejera, en la que iba mi amigo. Y como de la Semana Santa, más que la religiosidad, lo que me atrae es la estética y la música de las bandas, pues me pegué a él y allá que anduve detrás de la Virgen de la Palma durante un largo trecho disfrutando de los sones de la Banda. Lógicamente yo me iba manteniendo en un segundo plano para no molestar el desfile de los músicos y no dar demasiado el cante, pero en diferentes ocasiones me acercaba a mi amigo para charlar sobre su repertorio, las marchas que más tocaban, las que le gustaban más a la gente y a él mismo... y cuando iban tocando me asomaba a las partituras de los músicos a ver los nombres y algunas otras cosas más que me interesaban.

El Maestro Pepín andaba allí al frente, a lo suyo, y de vez en cuando se metía un poco entre las filas, hablaba con unos y con otros. Y aunque yo pensaba que andaba por allí desapercibido, resultó no ser así...

Después de salir de la calle Cuna para enfilar Orfila, tras terminar una marcha, veo que el Maestro se dirige a mí. Yo no me imaginaba que podría querer... y me dice:

"Oiga... me está usté poniendo de los nervios... ¿va a seguir controlándonos y vigilando como lo hacemos, o me va a decir de una vez de qué agencia es usted y para qué nos querría contratar...?".

Obviamente me quedé a cuadritos. Pero entendiéndolo todo, entre yo y mi amigo le explicamos lo que hacía y solo dijo "Ah..!" y se fue hacia el Palio. Me quedé con la sensación de que a lo mejor le molestaba que anduviese por allí solo en plan curioso, y por si acaso me despedí allí de mi amigo y me salí de las filas hacia la Encarnación...

Dama de sevillano nombre dijo...

Una anécdota curiosa.
Para mí, aparte de saber como suena el alma de un sevillano, tenía un privilegio; era el único que podía alterar el sonido de la Maestranza.

Glauca Maria dijo...

Las cosas del bueno de Pepín...

MaeseRancio dijo...

Carrascus, gracias por usar mi blog para contar esa anécdota de Pepín Tristán.

Cabezota sin remedio, corazón enorme dijo...

Quizás por tu manera de redactar el comentario. De todas maneras siendo de la misma ciudad y teniendo aficiones comunes... todo se puede intentar.

La anécdota de Carrascus es como la Estrella. Y le entiendo. Yo salí cofrade en una familia anticofrade. O sea que soy la oveja negra que se busca "las papas" como puede.

Virgen del Valle, es una composición de tremenda calidad. Pero me parece demasiado triste. Quizás por motivos sentimentales me gusta más Soleá dame la mano. Vi al maestro en la calle Chapineros por 2006. Y sonando Soleá, uffff.

La última vez que lo vi, fue en 2006, el martes santo, en la Alcazaba, escuchando lo que se toca más o menos a las 8 y 30 de la tarde.

Aunque en el martes santo de 2005 lo vi en la calle Castelar con la Madrugá. Composición muy criticada por los expertos pero que a mí me encanta. Pues bien, comenzó la misma al principio de la calle y terminó casi en Molviedro.

Creo que nunca más viviré momentos como aquellos, se nos fue uno de sus protagonistas.